Soy docente por vocación. La vocación es una especie de llamada o invitación a conocer esta profesión, es decir, un día, ya sea en tu entorno familiar o en el del mismo entorno escolar, llegamos a descubrir el oficio quedándonos cautivados y con el propósito de desarrollar en el futuro esta labor docente. Como otras profesiones (la medicina, la psicología o el trabajo social) la docencia ofrece un servicio útil a la sociedad. De hecho, una vez que llevamos unos años de experiencia profesional hemos comprobado que la sensación de una clase bien impartida y el trabajo bien hecho permiten el enriquecimiento formativo y profesional de los alumnos, una parte de ellos futuros docentes. Otras de las ventajas y beneficio que nos aporta la profesión es el continuo enriquecimiento no sólo cultural en diversas disciplinas (literatura, tecnología, historia, estética, filosofía, antropología…) sino también humana.

Sobre este último punto, cabe tener en cuenta, que tratamos a diario con personas con las que tenemos que comunicarnos e interactuamos. No obstante, esta comunicación no sólo se produce desde un punto de vista unidireccional en la medida que transmitimos un mensaje a un auditorio colectivo para que pueda asimilarlo, sino que los propios alumnos nos invitan a diario a la reflexión y a la clarificación de unos contenidos, valores y un posicionamiento del ser humano en el entorno social. Esta continua interacción, consistente en un aprendizaje recíproco, se materializa, en una retroalimentación o feedback que cada semestre, cada curso académico, nos ayuda a mejorar. E incluso, cuando en el aula nos enfrentamos a situaciones complejas (no cabe olvidar que tratamos con niños, adolescentes, etc.), este tipo de circunstancia nos obliga a una actitud reflexiva sobre lo ocurrido; esto es, debemos adoptar un posicionamiento ante la realidad que, por lo general, deriva o conlleva una actitud ética que nos hace mejorar como persona, además del plano profesional.

Por tanto, en esta profesión resulta crucial la experiencia adquirida durante el día a día de trabajo y, sobre todo, sobre un bagaje forjado durante años. Por otra parte, este vínculo entre la profesión y una continua actualización respecto a la sociedad nos lleva no sólo a una renovación de contenidos temáticos, sino instrumentales, procedimentales, etc. queremos decir que las TIC y el vertiginoso proceso de cambio y evolución que acusan constituyen un adecuado banco de prueba para el docente. La razón esencial de este reciclaje viene dado por el hecho de que nuestros alumnos están inmersos en la realidad de hoy al igual que nosotros. De ahí que debamos ser sensible y estar atentos a cualquier herramienta tecnológica, virtual, que pueda servirnos como cauce y medio para una relación de aprendizaje significativo por ambas partes: la del docente y del discente.

Este blog pretende ser una compilación de información y experiencias vinculadas al mundo de la docencia, la literatura y la tecnología educativa en el aula. Reflejo de un entorno de aprendizaje personal que se va nutriendo a diario con las vivencias, lecturas de fuentes de información y la comunicación.

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